Desatornillando el baúl de los recuerdos

Es importante abrir el alma, y dejar que fluya del corazón lo que tenemos para ofrecerle al mundo, hay que “desatornillar” recuerdos y dejar que brote de entre las cenizas el fuego que aún nos mantiene vivos.

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Desatornillar, sería para esta ocasión, la cómoda labor de dar vueltas al tornillo o al objeto que se desee aflojar, pero, cuándo se trata de un sentimiento, el cometido es un poco más tedioso, ¿cómo desatornillar un alma, un reflejo o una nostalgia?

“Desatornillar es aflojar una tapa para quitarla, para que salga y aflore todo lo ha estado guardado allí durante mucho tiempo y que vuele”, menciona León, quien desde hace muchos años ha usado su mente como lienzo y sus manos como un exquisito pincel, para plasmar con cada letra la esencia de su prosa.

Con más de 5 décadas, gafas oscuras, y fuertes líneas de expresión en su cara, León Mojica menciona que la vida tiene tragedias, dramas, circunstancias  amorosas, lógicas, psicológicas o espirituales “resulta que la vida es un menjurje y una ebullición constante de todos esos elementos, que fluyen a través de  la poesía” y cada verso de este autor tunjano resalta el valor de la vida, la sociedad y todo cuanto rodea al ser.

Dentro de sus escritos, resalta aquellos que fueron generados desde la mirada quieta y analítica que logró hace unos años al vivir por un tiempo en las calles de la capital boyacense, por cuestiones circunstanciales como lo describe él “yo pude ver el frenesí de la sociedad en las  fiestas de navidad y año nuevo, todos corriendo presurosos y angustiados a los almacenes a consumir, y dejarse explotar sus sentimientos más auténticos, entonces eso es una visión poética”

León publicó algunos de sus escritos en “El Látigo” periódico artesanal, documentos que perdió y que recuperó con ayuda de un amigo que coleccionó los escritos  “ese amigo me pasa eso y yo lo re elaboré, el 40% de ese material, yo lo llamo desatornillando” Desatornillando Nostalgias es el nombre de su tercer libro, que en compañía de la editorial Vaca Sagrada ha logrado sacar al mercado.

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Fernando Caicedo, dueño de Vaca sagrada editores ratifica que “Como editores nosotros buscamos que nuestro primer producto editorial fuese de alguien que fuera una vaca sagrada, no que fuese rico, ni el más poderoso, ni que fuera el profesor o el político, sino alguien que existiera pero que fuera intocable por su mismo proceso” donde más que el factor monetario lo que importa son los ideales “Si nosotros no queremos nuestras propias ideas y las hacemos sagradas, y las volvemos símbolos de poder que nadie las puede tocar, pues nos las quitan y nos ponen las del paisa, del costeño, el rolo, y nuestra propiedad intelectual se va ala miércoles” Fernando.

La editorial, lleva un poco más de dos años en el mercado, desarrollando proyectos editoriales y proyectos didácticos “El objetivo de Vaca Sagrada  es demostrar que así como las vacas en algunas culturas son sagradas, también para nosotros las ideas de las personas deben ser sagradas, debe  existir esa manera de destacar que las personas también saben, sus pensamientos, sus escritos,  sus ideas” Yanileth Paipa, asesora comercial de Vaca Sagrada.

León Mojica había tocado algunas puertas con la intención de hacer tangible su publicación, pero no había sido posible, “afortunadamente llegó un extraterrestre y se ha atrevido en la aventura de la publicación de este libro”.

¿Es importante que las palabras de León se desatornillen? “no sé si sea importante que mis palabras se desatornillen, pero para mí es vital, porque no es un acto racional, es un acto instintivo, eso no nace de que es que yo voy a ser famoso, es que de adentro quieren salir y salieron”. 

En desatornillando hay varios, homenajes a Federico Garcia Lorca, Raul Gomez Jattin y Fabio Ocampo López, y por supuesto el poema que se llama desatornillando “desatornillando es una reflexión sobre el tema grueso de la vida el todo y nada, el amor y el desamor el devenir, lo que en el horroroso siglo XXI a pesar de los adelantos tecnológicos, no se ha podido resolver”.

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“A mí me gusta la mezcla rara de lo que León dice, un folclor urbano, una alegoría relacionada con el campo en la urbanidad, es lo que dice el maestro, somos las mismas personas, sencillamente cambiamos de ambiente; los homenajes me parecen  bacanos, pero a mí el que me gusta mucho es el poema Patria”, menciona Fernando refiriéndose al poema que marca la vida de una persona  votada en la nada y cómo le van pasando las personas por encima y sigue viviendo y viviendo bien” mostrando que el dolor y el ser humano son una realidad que se pretende olvidar aunque la gente continúa alborotada en su vivencia.

Fernando destaca la experiencia de trabajar con León “deja las ganas de continuar, yo he aprendido mucho con el maestro, si uno se sentara a hablar saldrían por ahí unos dos libros más de la charla” y es que el abundante tema de la vida parece nunca acabar, amor, tristezas, desengaños, cotidianidad y sueños.

“Lo más importante de un sueño es que se haga realidad, es inherente al ser, es lo único que lo salva, y el medio a través del cual se hace tangible la utopía es la poesía” menciona León, quien en su mente, aquella que se esconde bajo la boina negra que el sol a deteriorado por tanto tiempo, guarda su mayor fantasía “Yo sueño guerreros  invencibles  que doblegaron la ignominia  enterraron sus armas y danzaron”.

Por: Norma Tatiana Páez Pinilla

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